El hundimiento de buques es responsabilidad del Estado, del Consejo Federal Pesquero

Así afirmó en una entrevista el Secretario General de la Asociación Argentina de Capitanes de Pesca Jorge Frías, y agregó son también responsables los armadores, porque son buques viejos, y la formación y capacitación insuficientes de las tripulaciones y de sus trabajadores en tierra. Se refiriío detenidamente a las modificaciones que se realizan sobre los buques, que cambian pesos que alteran la estabilidad de las embarcaciones, modificaciones que va desde cambios de motor, hasta su estructura, como la colocación de tangones para la pesca de langostino, pero que las compensaciones se le realizan en aguas calmas. Citó además la renovación de “media vida” que realiza Solimeno a un buque de su flota que tiene 42 años de antigüedad.

Respecto de los accidentes náuticos, Frías advirtió que cuando ocurren estos accidentes lo primero que se dice es el Capitán o la Prefectura que no controló. Pero es un conjunto de cosas: una herramienta vieja, una formación y capacitación incompleta de los trabajadores del mar, de todos, no solo del capitán, de los conductores de máquina, de la marinería, incluso del personal de tierra que asiste y atiende a los buques, estos armadores, porque las empresas no se preocupan porque su personal de tierra esté capacitado para entender lo que es llevar adelante un buque pesquero y la explotación de un recurso natural.

En este momento Antonio Solimeno, uno de los empresarios más importantes de la pesca argentina, y está reciclando un barco de 42 años, que él se jacta de decir que está haciendo la media vida, lo que nos hace interpretar que lo va a explotar 42 años más. Para ello el empresario dice que cambiará el motor instalando uno nuevo, que cambia la planta de procesado y le agrega nuevos túneles, y que modificará los camarotes para que la marinería tenga mejor habitabilidad, lo cual es irónico y hasta malicioso, porque haber esperado 42 años para darse cuenta que la gente no estaba descansando bien es tremendo.

Al respecto, Frías compara con la película La tormenta perfecta, y destaca una situación que resultan verdaderas, cuando el empresario le dice al capitán del pesquero que es la última oportunidad que tiene para volver con la carga, y eso lleva al capitán a tomar el riesgo de alejarse. Y esto evidencia el pensamiento del empresario, su objetivo es ganar dinero.

Los empresarios podrán hacer una revisión en sus responsabilidades, pero en tanto y en cuanto le puedan sacar un peso más a una herramienta que tiene 40 años lo seguirán haciendo, entonces quien debe poner el límite es el Estado, el empresario no está haciendo nada ilegal, está haciendo lo que le dejan hacer.

El Estado es el Consejo Federal Pesquero, y así está reglamentado en la Ley Federal de Pesca, es un organismo responsable de la pérdida de vidas en el mar, pues tienen la responsabilidad de decidir quiénes pescan, con qué herramientas, cómo lo deben hacer, dónde y cuándo. Cuando diseñan el sistema de pesca en el Mar Argentino tienen que pensar también en el recurso humano, no puede ser que de un día para otro, sin los estudios del Inidep que con su incapacidad para explorar y brindar datos precisos y fidedignos, decir que se vaya a pescar determinada especie y que cada uno lo haga como le parece es de una irresponstabilidad absoluta y un incumplimiento de las normas. Ellos son parte del Estado y el Estado tiene la obligación natural de cuidar la salud de los habitantes.

Obtenido de capitanesdepesca.org.ar

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