Características del área y fondo marino de búsqueda del submarino ARA “San Juan”

El buque “Seabed Constructor” se encuentra realizando las tareas de búsqueda del submarino ARA “San Juan” en el talud de la Plataforma Continental Argentina, a 318 millas náuticas al través de Comodoro Rivadavia en donde el área de búsqueda se dividió recientemente en cinco zonas a fin de organizar el relevamiento de datos.

La anomalía hidroacústica informada el 23 de noviembre de 2017 por el Embajador Argentino en Viena (Austria), lugar donde funciona la Organización del Tratado de Prohibición Completa de los Ensayos Nucleares (CTBTO), permitió identificar un área con el centro a 27 km de la última posición conocida del buque.

En dicho sector, ubicado frente al Golfo San Jorge, se encuentra el talud continental que está conformado por tres aterrazados. La parte superior es la más estrecha, con una pendiente pronunciada. El segundo está conformado por una pendiente más leve que tiene entre 700 y 800 metros de profundidad. Es aquí donde se comienzan a formar los cañones submarinos y sus tributarios (ramificaciones). Por último, continúa una superficie escalonada hasta llegar al talud inferior, el cual llega a los 3.000 metros de profundidad, desembocando en la emersión continental (también denominada llanuras abisales).

De acuerdo a las investigaciones realizadas por el Comando de Adiestramiento y Alistamiento de la Armada Argentina (autoridad de Búsqueda y Rescate, SAR), en conjunto con el Servicio de Hidrografía Naval dependiente del Ministerio de Defensa, se proyectó una zona donde habría ocurrido el evento que produjo el naufragio del submarino ARA “San Juan”. Allí se encuentra el punto de inicio (cabecera) del cañón denominado “Almirante Brown”.

Los cañones pueden ser graficados y entendidos como ríos submarinos que en su cabecera poseen entre 60/70 metros de profundidad y 800 metros de ancho. Su constitución data de millones de años atrás y están conformados por arena, arcilla, limo y otros aglomerados. Además, poseen pequeñas formaciones coralinas que se constituyen por la presencia de yacimientos de gas natural.

Según los estudios realizados sobre el fondo marino, a mayor profundidad la velocidad de las corrientes disminuye. Por ello, cuando algo se deposita allí, las mismas corrientes generan “socavones” a su alrededor. Así, el objeto no será erosionado tan rápido y la acumulación de sedimentos será paulatina.

Los resultados arrojados hasta el momento del operativo de búsqueda han dado cuenta de una precisión de datos acorde a la tecnología empleada por la empresa “Ocean Infinity”. Los AUV (Vehículo Submarino Autónomo) empleados no sólo disponen de sonares de barrido lateral con ondas multihaz, magnetómetros y dispositivos para la captura de imágenes y transmisión en vivo, sino que también están equipados con un perfilador de subfondo, que permiten analizar qué hay por debajo de la superficie del fondo marino.

Obtenido de gacetamarinera.com.ar

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