Aumento del costo de flete naviero por recargo de combustible golpearía la competitividad de los exportadores

Juan Andrés Bagnara, ejecutivo de la empresa chilena Carozzi, se refirió al impacto de la normativa IMO 2020, y el aumento de las tarifas de los fletes por concepto de recargo del valor de los combustibles, que restará competitividad a los exportadores de commodities, ya que en este tipo de productos el precio es una variable fundamental en la decisión de compra.

El ejecutivo realizó estas apreciaciones en el marco del Seminario IMO 2020 realizado en Santiago de Chile, instancia que fue organizada por Future Events y ABC Bunkers Oil y que contó con el patrocinio de MundoMarítimo. Durante el desarrollo de la actividad, una de las conclusiones transversales a las distintas exposiciones fue que las navieras no podrán absorber los costos ocasionados por el uso de combustibles que cumplan con la norma de la OMI que limita el contenido de azufre al 0,5%, por lo que inevitablemente los costos serán traspasados a los usuarios.

En este sentido, Bagnara precisó que las exportaciones de productos agroalimentarios- que presentan un comportamiento de commodities- serán especialmente sensibles a las variaciones de precio que se producirán como parte de la reacción en cadena frente al cambio de la normativa de la OMI, en un escenario comercial globalizado donde el precio es una variable fundamental de competitividad.

Bagnara señaló que en el caso de Carozzi estos productos “son materias primas para la industria alimenticia; estamos hablando de pastas de tomates, pulpas de frutas, jugos concentrados que es un área agroindustrial” y precisó que “pese a la tecnología e inversión que se aplique para tener productos de muy buena calidad y con una inocuidad alimentaria perfecta, hay muchos proveedores en el mundo y su diferenciación principal es que la decisión de compra pasa por unos dólares más o menos y he visto casos en que se han perdido licitaciones por un dólar por tonelada”.

De acuerdo con el ejecutivo, si bien los grandes clientes valoran características de calidad de los productos, tecnología productiva, buenas prácticas de manufactura y buen nivel de servicio, existen numerosas fuentes de abastecimiento en diferentes orígenes, que les permiten negociar costos competitivos para sus productos finales.

Y ante el impacto en los costos de producción que implicaría la aplicación de la normativa IMO 2020 “puede llegar a pasar que podemos comenzar a ser caros para los diferentes mercados que abastecemos con respecto a competidores que tienen una posición geográfica más cercana de los compradores”, advirtió Bagnara, quien recalcó que “los incrementos de las tarifas navieras, independiente del motivo y de la magnitud, pueden generar disminuciones en la competitividad de nuestros productos en los mercados internacionales”.

Para Carozzi, por ejemplo, la preocupación no es menor: “En nuestro caso el 20% de la venta total es de exportaciones y dentro de este ítem, agroindustria es el 70% del volumen exportado, lo que corresponde a pulpas de frutas o pasta de tomates. Será bastante relevante el impacto si es que nos volvemos menos competitivos que antes”, apuntó.

En cuanto a la forma en que esta compañía actuará para enfrentar este posible escenario, Bagnara señaló que “la verdad es que no tenemos una definición clara al respecto” y recalcó que “para nosotros el costo total del flete el que importa y el combustible va a ser una parte que va a ser cada vez más relevante dentro de ese valor”.

Matizó, sin embargo, en que “si el alza es igual para todos, quedaremos todos en la misma posición relativa, por lo tanto, no nos debiésemos ver afectados; pero sospecho que van a haber cambios de acuerdo a la posición geográfica de los abastecedores que podrían provocar un detrimento, incluso frente a otros modos de transporte. Por ejemplo, Estados Unidos, abasteciendo de pasta de tomates a México, por medio de camiones”.

Concentración naviera

Las dificultades no solo se ven venir con la normativa IMO 2020, ya que la reducción de las navieras oferentes es una condición con la que ya lidian los exportadores de comodities: “Ese es otro problema confluyente porque tenemos una situación de mercado en la cual tenemos una serie de fusiones y adquisiciones de navieras que han reducido la oferta a unos pocos actores. El 80% de la oferta se concentra en diez navieras y eso ha sido la tónica en los últimos años. Por lo tanto, hay cada vez menos oferentes de espacios para los mismos actores de la demanda”, apuntó Bagnara.

“Así que hay dos componentes aquí, el alza natural por esta concentración y el alza obligatoria por estas regulaciones. Entonces quedamos en una peor posición aún”, concluyó el ejecutivo.

Obtenido de nuestromar.org

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