Miguel Ángel De Marco: “El patrimonio cultural de los puertos, nadie ama lo que no conoce”

Los puertos han sido históricamente un factor clave en la identidad, la integración y el desarrollo de las comunidades en la que se insertan. El estudio de la dinámica de los puertos (cargada de una historicidad innegable) en su relación con el “foreland”, su centro (enclave portuario, ciudad puerto y/o ciudad portuaria), y los “hinterland” (próximos, fraternos y lejanos) conduce a la comprensión de procesos más amplios y complejos.

Por lo tanto, ofrece herramientas más poderosas e integrales al aumentar y relacionar las escalas de análisis del patrimonio cultural portuario, el que pasa de esa manera a ser una pieza clave del desarrollo presente y futuro.

Existen sobrados ejemplos de lo que una acertada política patrimonial genera en divisas: inserción en circuitos turísticos, apertura de ámbitos de recreación, esparcimiento temático, espectáculos y gastronomía.
La misma genera beneficios para el desarrollo sostenido, al aproximar realidades, forjar identidades y contribuir al consenso sobre intereses comunes. Otorga también sentido de pertenencia y compromiso.

Para ello es conveniente adoptar una política patrimonial portuaria innovadora que superan aquellas sujetas a esquemas tradicionales heredadas del siglo XX (que generalmente han entendido “al puerto” como “las instalaciones operativas”).

La experiencia demuestra que esto es posible a través de la intervención de un equipo de especialistas, animados de una fuerte vocación interinstitucional, transdisciplinar y solidaria, permeable a la recepción y transferencia de los conocimientos provenientes de los más variados ámbitos del saber.

Latinoamérica presenta en este campo desafíos comunes, entre ellos se destacan dos: 1) Revertir el grado de desconocimiento de la filiación portuaria de las ciudades y regiones. “Nadie ama lo que no conoce”, decía el médico humanista del siglo XVI, Paracelso; 2) Acceder a las más avanzadas tecnologías digitales para la preservación, organización y consulta de los documentos y registros del pasado existentes en el interior de los recintos portuarios, que se encuentran, en muchos casos, dispersos y en proceso de deterioro.
Ante esta situación planteamos una estrategia de colaboración en red entre centros científicos especializados, investigadores, especialistas en la temática, agentes culturales, docentes y los actores locales de cada puerto, que requieren de esta cooperación.

En Argentina, iniciamos el Programa “Conocernos es integrarnos. Identidad y Patrimonio Histórico de las Ciudades Portuarias Argentinas”, que acerca la producción de conocimientos a entes portuarios de distintas ciudades. Recientemente, el Consejo Portuario Argentino, en su tercer Encuentro “Construyendo la Comunidad Portuaria”, tuvo la gentileza de invitarnos a comentar esta propuesta. Esperamos también poder hacerlo en Chile en el Diplomado “Planificación, Gestión y Gobernanza de las Ciudades Puerto”.

El autor es Doctor en Historia. Director del Núcleo de Ciudades Portuarias Regionales del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas de la República Argentina (IDEHESI-Nodo IH-Rosario). Miembro del Centro de Estudios Portuarios del ENAPRO (Cepro), del puerto de Rosario. Profesor del Diplomado “Planificación, Gestión y Gobernanza de las Ciudades Puerto” de la Universidad de Santiago de Chile.

Obtenido de nuestromar.org

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