Intervienen corvina en Ruta 11 en medio de la prospección

El Ministerio de Agroindustria informó la semana pasada que habían secuestrado y decomisado 24 toneladas de pescado. Se trató de corvina que viajaba de Ensenada a Mar del Plata y Vivotará. Finalmente la carga no fue desnaturalizada.

El Ministerio de Agroindustria de la Provincia de Buenos Aires difundió la semana pasada que había secuestrado  24 mil kilos de pescado fresco en dos camiones que se dirigían a Mar del Plata y Vivoratá.

La información oficial no lo decía pero este medio pudo averiguar que se trataba de corvina capturada por embarcaciones que participan de la prospección, descargaron en el puerto de Ensenada y tenían como destino dos frigoríficos: Gemma Pesquera, en Mar del Plata e Isla de los Estados, en Vivoratá.

Según informó el propio Ministerio, el secuestro de la materia prima ocurrió en el marco de una serie de operativos de control de tránsito de productos y subproductos pesqueros que se llevan a cabo en conjunto con la Superintendencia de Seguridad Rural bonaerense.

“Agentes de control vial detuvieron a dos camiones, los cuales fueron interceptados en la ruta 11 con 800 cajones, que contenían alrededor de 24 mil kilos de mercadería”, detalló la información oficial.

En época de zafra, desde Pesca provincial habilitaron una línea de fax para que los pescadores soliciten la guía de tránsito cuando la mercadería debe ser despachada a la madrugada, fuera del horario administrativo.

Según pudo saber la revista, en este caso no hubo aviso previo de la salida y cuando la carga fue demorada, cerca del mediodía, y los pescadores pidieron la cobertura, desde la Dirección de Actividades Pesqueras, Acuicultura y Control Pesquero le bajaron el pulgar.

Desde Agroindustria aseguraron que “se labraron las actas de infracción correspondientes y se decomisó el producto de la pesca por no poseer ninguna documentación que avale la condición higiénica y sanitaria, lo que conllevó su desnaturalización por ser riesgoso su consumo para la salud humana”.

Conocida la intervención de los inspectores del Departamento de Control y Fiscalización del área Pesca, armadores se mostraron preocupados por la rigurosidad del control. “Recién sacamos el pescado del agua, no tenemos manera de comprobar su condición sanitaria. Podrían haberlo intervenido y hacer los estudios en la planta de destino”, razonó un pescador.

Con el correr de las horas finalmente una fuente con acceso a las actas, confió que las 24 toneladas de corvina no fueron decomisadas y pudieron completar su ciclo de lavado y clasificado previo a la exportación.

La prospección, de la que participan 16 embarcaciones, termina el próximo 26 de julio y parece ser la más larga de la historia. Comenzó el 14 de junio pero debió prolongarse ante la continuidad de extensos períodos de mal tiempo en la zona fluvial de la Bahía de Samborombón.

Obtenido de revistapuerto.com.ar

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