Las contradictorias decisiones del CFP sobre el langostino

El INIDEP aconsejó no pescar entre los paralelos de 45º y 47º S y aprobaron una prospección justamente en esas latitudes. Contradiciendo las recomendaciones biológicas autorizaron el ingreso de otro buque a la pesquería. Mantuvieron como obligatorio el uso de artes selectivas cuando se supere el 10% de merluza en contra de lo normado.

Los consejeros tomaron vista del informe de la campaña de invierno del Programa Langostino que aconseja preservar el langostino entre los paralelos de 45º y 47º S; y aprobaron una prospección en esa zona. La Secretaría de Ambiente pidió el uso del Disela por ser más efectivo según el último informe del INIDEP y recordó que no usarlo es considerado falta grave; por unanimidad decidieron que se usará cualquier dispositivo y cuando haya más del 10% de merluza, haciendo referencia a una supuesta recomendación de los biólogos. Finalmente y ya sin citar ningún informe biológico, obviamente, aprobaron el ingreso de un nuevo barco costero a la pesquería de langostino. Como marco de todas estas decisiones se mantiene la pesca sin un sistema de control y fiscalización de las capturas; y sin contar con un cuerpo de observadores que monitoree para la investigación la operatoria de la flota.

En lo que se refiere a langostino hubo bastantes novedades. En primer lugar los consejeros tomaron conocimiento del informe de campaña de langostino que plantea el estado del recurso y los cuidados que deben tomarse para evitar una temporada como la de este año, signada por la presencia de ejemplares chicos.

En el Acta 26 solo se señala al respecto: “El 89% de los lances registró la presencia de langostino. En relación con la abundancia y densidad de langostinos encontrados por milla náutica cuadrada, los resultados de la campaña fueron satisfactorios”, omitiendo los pasajes del informe que indican que el 73% de los ejemplares capturados fueron juveniles (inferiores a L3).

También omitieron decir que los biólogos señalaron que “de comprometerse el langostino que se encuentra actualmente en aguas de jurisdicción nacional, entre los 45° y los 47° S, la temporada de pesca 2020 podría comenzar con un predominio de individuos de tallas comerciales pequeñas similar a la actual temporada”.

Luego se dio tratamiento a la aprobación de una prospección precisamente en esas latitudes. La semana pasada el sector empresario, antes de que se conociera el informe del INIDEP, había solicitado explorar esa área (45º a 47º S) desde el meridiano de 62º a 65º Oeste. Los investigadores diseñaron el plan de prospección como hacen cada vez que les es requerido pero ante los resultados de la campaña, indicaron que para preservar el proceso reproductivo debería circunscribirse a los meridianos de 62º y 64º Oeste.

Pese a que la información científica desalienta la pesca entre los paralelos 45º y 47º se siguió adelante con la prospección y mañana se le dará inicio desde la hora cero. Durante cuatro días los congeladores y tres días los fresqueros, prospectarán tres subáreas: la primera desde los 45° a los 45°40’ S, la segunda entre 45°40’ y los 46°20’ S, y la tercera desde los 46°20’ a los 47° S.

A partir de los resultados la Subsecretaria quedó habilitada por los consejeros para acortar o interrumpir la prospección o dar apertura de la zona a la pesca. Otro tema que se abordó la semana pasada fue el nivel de bycatch y el uso obligatorio de artes selectivas.

Si bien el Consejo tomó vista del informe sobre la captura incidental de merluza durante la temporada de langostino, no se dio a conocer ni un escueto resumen con los porcentajes finales. No obstante la representante de Ambiente solicito que se exija el uso del sistema selectivo Dejupa al llegar al 10% de bycatch en lugar de permitir el uso del Hargrill, “siendo que el primero dejó de capturar alrededor de un 90% del obtenido, mientras que el segundo un 68%”, señalaron en el Acta.

Los datos surgen del último informe de selectividad del que tomó vista el Consejo. Desde la Secretaría de Ambiente recordaron la importancia de la Resolución 7/2010 que establece el uso obligatorio de los dispositivos de selectividad en la pesquería de langostino y cuya falta de uso es considerada grave.

También solicitaron convocar a la “Comisión de Trabajo para fortalecer las medidas de reducción del bycatch en las pesquerías”, con el objeto de garantizar su correcta implementación. Indicaron que  apoyarán al INIDEP en el desarrollo de una campaña en septiembre con participación del sector privado, en el marco de las “Jornadas sobre Selectividad y Reducción de Bycatch, con el aporte de expertos internacionales y participación de todos los sectores relacionados con la actividad».

El Representante de la Provincia de Río Negro propuso que las “empresas elaboren propuestas alternativas de técnicas de pesca que sean superadoras de los dispositivos probados hasta el momento”. Acto seguido, se decidió por unanimidad que hasta contar con los datos de la campaña “se exija el uso de dispositivos de selectividad” donde se verifique una presencia mayor de merluza del 10% y se cierre cuando fuere mayor al 20%.

Citan para aprobarlo la Resolución 7/18 de las medidas de manejo que en su artículo 5º establece que se deberá usar según las recomendaciones del INIDEP. Hasta donde se sabe el Programa de Merluza nunca ha puesto un porcentaje sino que recomienda lisa y llanamente su uso. Sí aprobaron que se cierre cuando se llegue al 20% de bycatch.

Lo poco serio de toda esta discusión es que no existe un sistema de control que permita garantizar el cumplimiento del uso de las artes selectivas ni tampoco la observación de los porcentajes establecidos. Ni siquiera se cuenta con un cuerpo de observadores que pueda monitorear la flota para la investigación científica, salvo en un reducido grupo de barcos congeladores tangoneros.

Por último y como cierre de las contradictorias medidas del Consejo Federal Pesquero, se aprobó una nueva reformulación que permitió el ingreso de otro barco a la pesquería de langostino. El María Gracia, un barco de 24,5 metros y 110 metros cúbicos de bodega, consiguió, dando de baja la lanchita Don Francisco, mantener sus 1400 toneladas de variado costero, 800 toneladas de pelágicas y 94 toneladas de todas las especies no sometidas a cuotificación.

Además de lo poco recomendable que es seguir ingresando barcos a la pesquería de langostino, según los informes del INIDEP, existe la posibilidad de que este barco, ante la falta de controles, pesque no solo más langostino sino también merluza, la que descartará o deberá comercializar en el mercado negro por no contar con cuota. Excepto la representante de Ambiente y el de Chubut que se abstuvieron, todos los consejeros estuvieron de acuerdo.

Nota Original: www.revistapuerto.com.ar

 

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