Informe sobre la ultima campaña de langostino

La campaña de invierno es importante porque permite anticiparse a la próxima temporada. Se detectaron densidades similares a las de 2018 pero el 73% de los ejemplares capturados fueron juveniles. Para tener una mejor temporada de pesca en 2020 señalaron que no se debe comprometer el langostino que hoy se ubica entre los paralelos 45º y 47º Sur.

Mediante el informe de la campaña de invierno de langostino elaborado por el INIDEP se supo que si bien hay un pequeño aumento en las tallas de los sectores del golfo San Jorge y del litoral norte de Chubut, en general la estructura de tallas es similar a la del año 2018 e inferior a los valores históricos detectados en estos sectores. “Estos resultados continúan confirmando el desplazamiento espacio temporal del proceso reproductivo” indicaron Paula Moriondo y Juan de la Garza, a cargo del Programa. A la vez indicaron que, de comprometerse el langostino que se encuentra actualmente en aguas de jurisdicción nacional, entre los 45° y los 47° S, la temporada de pesca 2020 podría comenzar con un predominio de individuos de tallas comerciales pequeñas similar a la actual temporada. Advirtieron además que de confirmarse el retraso del proceso reproductivo de la temporada 2019/2020 y del crecimiento de los reclutas durante la campaña de investigación de primavera, “se debería proceder nuevamente con cautela con respecto a las medidas de apertura de la próxima temporada de pesca”.

La compleja dinámica poblacional del langostino sumada al aumento en la biomasa desde el año 2006, ha motivado el monitoreo continuo. Luego de un importante bache y con la colaboración del sector empresario se retomaron las evaluaciones y desde la llegada del BIP Angelescu las campañas de investigación. De esta forma se está generando una serie histórica que ya permite comparar los resultados de una campaña con la del año anterior, como así también verificar los datos observados en otros cruceros recientes.

En el caso de la campaña invernal de este año no solo se compararon los resultados con los observados el año anterior sino que se buscó verificar los obtenidos durante las campañas de investigación realizadas en los meses de noviembre 2018 y marzo 2019, cuando se observó una baja en la biomasa disponible respecto de las campaña anteriores.

La importancia de esta campaña radica en que se puede detectar y analizar el proceso de reclutamiento, que son los nuevos individuos que, potencialmente, estarán disponibles en la temporada siguiente y subsiguiente a la realización de la campaña, explican les investigadores.

Por eso el objetivo principal “fue el de evaluar el estado de la biomasa y procesos de reclutamiento del langostino en el Golfo San Jorge, litoral de la provincia de Chubut y aguas de jurisdicción nacional adyacentes”. En esta oportunidad se añadieron lances de pesca frente a Península Valdés, “a fin de comprobar si la reproducción observada en el área, en primavera-verano, es viable”.

En el 89% de los lances se registró la presencia de langostino, en distintas concentraciones y tamaños. Las mayores concentraciones puntuales se detectaron en el norte del golfo y en la boca sur del golfo, también hubo densidades relativas altas. En los sectores de Península Valdés, aguas exteriores y litoral norte de Chubut, tanto la densidad como la abundancia relativa fueron menores, con dos pequeñas concentraciones importantes, una en Bahía Camarones y otra cerca de Rawson.

En el sector de Península Valdés, el 94% de los ejemplares fueron prerreclutas (menos de 18 mm). “Esto indica que el desove que allí se produce en primavera/verano es viable y que el sistema retiene a las larvas en las zonas de alta productividad, dándole a las mismas la posibilidad de supervivencia y la capacidad de aporte a la temporada de pesca subsiguiente”. Los mayores porcentajes de individuos adultos se encontraron en las aguas nacionales exteriores y en el norte del golfo San Jorge.

Estimación de la abundancia

Los investigadores aclararon en este pasaje que en parte las diferencias encontradas entre el año pasado y este, pueden deberse a la utilización de artes de pesca que permiten la captación de ejemplares inferiores a 10 mm. Cambio que introdujeron para mejorar la información.

En comparación con la campaña 2018, las estimaciones de abundancia, excepto para el sector de aguas exteriores al Golfo, en donde no se encontraron diferencias significativas en el número de individuos, en el resto de los sectores este valor fue significativamente mayor en el año en curso.

En cuanto a la densidad, expresada en toneladas por milla náutica cuadrada (mn2), se observaron diferencias significativas para los dos sectores del golfo y para el litoral norte de Chubut, con incremento respecto del año 2018. En las aguas exteriores al golfo también se encontraron diferencias pero en sentido opuesto, con una baja en las toneladas de langostino por mn2. En tanto la distribución porcentual de tallas es muy similar entre 2018 y 2019, con un aumento de los ejemplares prerreclutas en la presente campaña.

Ante lo observado los biólogos indicaron que, “de comprometerse la población presente en aguas de jurisdicción nacional, entre los 45° y los 47° S, el inicio de la temporada 2020 podría ser muy similar a la presente temporada, con individuos de tallas comerciales pequeñas”.

Aportando mayor claridad indicaron que a partir de los muestreos realizados a bordo en los que se calcularon las estructuras de tallas: El 73% de los ejemplares encontrados en la campaña corresponden a las categorías comerciales menores a la L3. Se trata de ejemplares en fase recluta (entre 19 y 29 mm)  y prerrecluta (inferior a 18 mm).

Cuando se analizan los sectores por separado y se comparan con los del año 2018, se observa que, tanto para los sectores del golfo como para el litoral norte de Chubut, hay un aumento en el porcentaje en las categorías comerciales L1, L2 y L3.

“Dentro del golfo, esta situación podría estar dada por condiciones ambientales favorables que aceleraron el crecimiento o por el ingreso y permanencia de los ejemplares que no fueron pescados durante la temporada de pesca 2018, dada la no apertura a la pesca comercial de una importante área entre los 46°20´ y 47°00´ S”, precisaron.

Los investigadores han dado un claro panorama de la situación del recurso. Se pueden tomar medidas para garantizar mejores temporadas que la actual en los años venideros o se pueden realizar capturas en los lugares que se señalan como críticos y tener una temporada 2020 con mayoría de ejemplares chicos como ocurrió este año. La decisión está en manos del Consejo Federal Pesquero, que casualmente acaba de aprobar una prospección en los espacios aquí señalados como críticos.

Nota Original: www.revistapuerto.com.ar

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