Comparación de los esquemas de control de las importaciones de pescados y mariscos para enfrentar la pesca ilegal (INDNR)

La pesca ilegal, no declarada y no reglamentada (INDNR) es prolífica en muchas pesquerías de todo el mundo. Como respuesta, algunos países, bloques comerciales y Organizaciones Regionales de Gestión Pesquera (OROP) han desarrollado esquemas de control de importación y documentación de las capturas para negar el acceso al mercado a productos de origen ilegal.

Se necesitan mejores controles unificados sobre las importaciones de pescados y mariscos en los principales mercados para evitar que los productos de la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada (INDNR) se redirijan a las regiones sin las medidas adecuadas establecidas.

La pesca ilegal, no declarada y no reglamentada (INDNR) es prolífica en muchas pesquerías de todo el mundo. Como respuesta, algunos países, bloques comerciales y Organizaciones Regionales de Gestión Pesquera (OROP) han desarrollado esquemas de control de importación y documentación de las capturas para negar el acceso al mercado a productos de origen ilegal. Sin embargo, los esquemas existentes en la actualidad difieren en cómo operan y qué información solicitan, lo que resulta en “lagunas” que los operadores INDNR puede explotar, debido a la falta de claridad y la carga burocrática adicional para la industria.

El seguimiento exitoso de un producto de pescado o mariscos a través de todas las etapas relevantes de su cadena de suministro requiere información sobre elementos de datos clave (KDEs) que se correlacionan con quién, qué, cuándo, dónde y cómo de un producto.

Un nuevo informe de la Environmental Justice Foundation, Oceana, The Nature Conservancy, The Pew Charitable Trusts and WWF resalta 17 KDE que deben acompañar a cualquier producto pesquero que se importe en un mercado y que forma la base de cualquier sólido sistema de control de importaciones. Estos KDE incluyen, entre otros, la bandera del buque, el área de captura, el número de la International Maritime Organization (IMO), las autorizaciones de pesca, las declaraciones de transbordo, los puertos de descarga y los métodos de captura.

El estudio tiene como objetivo el identificar áreas de convergencia, así como las brechas que podrían ser superadas con el incremento de la consistencia de la data a un nivel técnico, con la finalidad de facilitar el comercio y mejorar el intercambio de información y cooperación entre los mercados. De esta forma, el estudio se concentra en los esquemas unilaterales de control de las importaciones y los requerimientos de tres de los principales mercados de pescados y mariscos: UE, EEUU y Japón.

La UE introdujo su esquema de documentación de capturas en 2010, que abarca a todos los peces marinos capturados por tercero países en el mercado de la UE. Estados Unidos introdujo sus propios controles de importación, conocido como el Seafood Import Monitoring Program (SIMP) en 2016, que cubre 13 tipos de pescados y mariscos identificados como las más vulnerables para la pesca INRND y el fraude. A medida que otros países comienzan a desarrollar sus propios sistemas, especialmente Japón, es vital comprender los beneficios y las desventajas de estos diversos sistemas que vienen funcionando.

El informe compara los esquemas de control de la importación de pescados y mariscos de la UE y EEUU, así como medir los OROPs, con los 17 KDEs recomendados. Si bien la UE actualmente solicita 13 de estos 17 KDEs, EEUU requiere 12, Japón aún no ha establecido un esquema de control de importación nacional y específico, pero cumple con los requerimientos KDE de cuatro OROP, a saber (International Commission for the Conservation of Atlantic Tunas (ICCAT), Convention for the Conservation of Antarctic Marine Living Resources (CCAMLR), Commission for the Conservation of southern bluefin Tuna (CCSBT) e Indian Ocean Tuna Commission (IOTC).

La evaluación muestra que los sistemas de UE y EEUU están 59% alineados entre sí, lo que demuestra una clara oportunidad para una mayor armonización e intercambio de información entre los dos mercados más grandes para pescados y mariscos. Una alineación más fuerte entre estos sistemas puede beneficiar a los pescadores y los actores de la cadena de suministro que actualmente venden o procesan capturas para ambos mercados, o pueden intentar hacerlo en el futuro, reduciendo el costo de cumplir con múltiples sistemas.

Ver nota original: www.nuestromar.org

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