Para el INIDEP “se habría alcanzado el límite máximo de extracción de langostino”

El minucioso informe realizado por los investigadores del Programa Langostino del INIDEP permite conocer cómo actuó la flota durante la temporada 2019, distinguiendo las áreas de mayores y menores rendimientos; explicando los motivos que determinaron el cierre de zonas y brindando una contundente conclusión acerca de la situación del recurso y su nivel de explotación, que habría encontrado su límite en las 200.000 toneladas. Los biólogos reiteran a las autoridades, ya a modo de reclamo ante la apatía manifiesta, la imperiosa necesidad de contar con datos de observadores de la flota fresquera. También alertan sobre el descarte de ejemplares chicos de langostino.

El Informe Técnico al que tuvieron acceso los miembros del Consejo Federal Pesquero la semana pasada se realizó en base a los datos recolectados por los observadores en 65 mareas a bordo de 39 barcos congeladores y 15 mareas en 7 barcos fresqueros. La diferencia en la disponibilidad de información de una flota y otra es sorprendente: de barcos congeladores se reportaron vía electrónica 7.288 lances, mientras que de la flota fresquera solo 372 lances.

“A pesar de la importancia que ha cobrado la flota fresquera en la pesquería de langostino en los últimos años (porcentaje de barcos y desembarques) y a pesar de las reiteradas oportunidades en las que se ha solicitado la mayor cobertura en este estrato de flota, la misma fue escasa. La forma en que operan ambas flotas es diferente y por eso es de suma importancia contar con los datos de los congeladores y de los fresqueros, a fin de que la información elevada al Consejo Federal Pesquero sea de la mejor calidad posible”, insistieron los autores del informe Paula Moriondo y Juan de la Garza.

Uno de los datos más relevantes del informe indica que si bien la pesquería ha mostrado desde el año 2006 un aumento sostenido en los desembarques totales declarados, en la temporada 2019 los mismos fueron menores a los de 2018, “evidenciándose una interrupción en el aumento sostenido del recurso”.  El desembarque total en 2019 fue de 214.769 toneladas, un 15% inferior al de la temporada 2018, cuando se capturaron 252.691 toneladas.

Operatoria de la flota

La temporada de pesca comenzó en febrero, al norte de la Veda de Merluza, adelantándose “respecto a la temporada 2018 y aún más con respecto a las temporadas 2016 y 2017”. El número de barcos que ingresaron a esa zona se incrementó en un 74% respecto de 2018, pasando de 35 a 61 buques en 2019.

Pero la temporada dentro de la Veda comenzó el 6 de junio, con un retraso de tres semanas respecto de 2018. Ello se debió principalmente a los resultados obtenidos durante las campañas de investigación de noviembre de 2018 y marzo de 2019 “en donde, si bien el número de individuos por área era similar a los años anteriores, se había observado una disminución en las longitudes de los langostinos, producto del desplazamiento temporal del período reproductivo”.

Los biólogos dejan plasmado en el informe que el cierre de la temporada dentro del Área de Veda se había establecido a partir del 15 de octubre, pero que fue modificado por el Consejo Federal Pesquero “en virtud de la solicitud realizada por CaPeCa”, autorizándose seguir pescando por otros 10 días.

Por otra parte señalan los investigadores que una vez cerrada a la pesca el Área de Veda, “la flota volvió a concentrarse al norte del área de veda, como lo hace habitualmente”, pero por  primera vez, el Consejo Federal Pesquero resolvió suspender la pesca a partir del 8 de noviembre. La decisión se fundamentó en los resultados de la campaña de langostino, en donde se comprobó la viabilidad de las larvas resultantes del desove que allí se produce y en los datos de los observadores “que indicaban altos porcentajes de hembras de langostino en reproducción, bajos rendimientos de langostino y alta presencia de merluza en la fauna acompañante”.

Los congeladores bajaron su rendimiento

“En la evolución de la Captura por Unidad de Esfuerzo (CPUE) promedio anual y la evolución del número de barcos congeladores en operaciones desde el año 2011 al año 2019 se observó un aumento progresivo de la CPUE, hasta la temporada 2015, en donde se presentó el máximo rendimiento promedio anual con un valor de 4.909 kg/h.  Desde ese año y hasta la última temporada de pesca, la CPUE promedio anual presentó un descenso continuo”, se afirma en el informe.

Al realizar la comparación anual general entre las temporadas de pesca 2017, 2018 y 2019 se observó que el valor de la CPUE promedio fue menor en 2019 (4.718; 4.115 y 3.525 kg/h respectivamente). De la observación mensual de la CPUE, se concluyó que, en general, los rendimientos del año 2019 fueron menores a los de 2018, con excepción de los meses en donde la flota operó principalmente al norte del 42ºS, fuera del área de veda. Explican los biólogos que este resultado coincide con que en 2018 el área no fue habilitada a la pesca y en 2019 sí, con valores cercanos a los 3.000 kg/h.

En cuanto a la producción el informe señala que el 87% correspondió a las categorías comerciales más grandes (L1 y L2) con un bajo porcentaje de las categorías L3 e inferiores, pero aclara que los muestreos realizados a bordo, evidenciaron la presencia de ejemplares de longitudes más pequeñas a las procesadas.

“El mayor descarte se produjo en las longitudes correspondientes a las categorías L3 e inferiores, pero también se reportó el descarte de ejemplares de las categorías L1 y L2. Sin embargo, no hay que dejar de tener en cuenta que, aunque el porcentaje de descarte de las categorías L3 e inferiores parezca pequeño (17%) este se traduce en un número a millones de langostinos”, advirtieron.

Fresqueros con pocos datos

La cobertura con observadores a bordo sobre la flota fresquera fue muy escasa y la mayor parte de la misma se concentró dentro del área de veda. De los 372 lances reportados se observó que en los meses de junio y junio tuvieron los mayores rendimientos promedio. La CPUE promedio para esta flota, entre junio y septiembre, fue de 4.528 kg/h, valor levemente inferior al encontrado para la flota congeladora en el mismo período (4.994). El valor de la CPUE promedio para este estrato de flota también fue inferior al de la temporada 2018.

Conclusión final

El informe pone en evidencia, con mucha más vehemencia que otros anteriores, fallas de la administración que deben ser rápidamente resueltas para garantizar un manejo sustentable del recurso; y además, los biólogos arriesgan una cifra límite de explotación, algo que nunca antes se había hecho.

“El langostino es una especie altamente dinámica, con cambios importantes en cuanto a la distribución de las concentraciones económicas rentables, cambios en la estrategia reproductiva, entre otros. Los resultados de las últimas temporadas de pesca, en cuanto a los rendimientos de langostino, el esfuerzo pesquero aplicado y los resultados de las campañas de evaluación realizadas desde marzo de 2017, indicarían que se habría alcanzado el límite máximo de extracción, con una pesquería que podría rondar en las 200.000 toneladas si se administra de manera precautoria”, concluyen los investigadores.

Ver nota original: www.revistapuerto.com.ar

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