COMERCIO PESQUEROPESCA ARGENTINA

Mermas en la zafra de caballa obligan a la flota costera a redirigir sus operaciones hacia la anchoíta

Las recientes mareas de la flota costera marplatense reflejan un bajo rendimiento en las capturas de caballa en la zona sur, lo que encendió las alarmas en el sector armador por la imposibilidad de amortizar los altos costos operativos de combustible y logística en muelle. Frente a este escenario, las embarcaciones reorientan sus salidas hacia la pesquería de anchoíta en el área norte para sostener el nivel de actividad y abastecer a las plantas procesadoras locales.

La radiografía de los muelles de Mar del Plata refleja el rápido cambio de estrategia que debieron asumir los armadores locales. La baja disponibilidad de la especie, que históricamente funcionó como un sostén de primavera para la flota de rada y costera, deja sin margen a las embarcaciones que buscaban amortizar los costos de combustible, hielo y logística de muelle con la especie pelágica.

Ante este escenario de bajo rendimiento, los barcos amarillos y los costeros de mayor porte comenzaron a redireccionar sus operaciones de pesca hacia la zafra de anchoíta al norte del paralelo 39°. La especie presenta una mejor disponibilidad biológica en el área de efectivización, convirtiéndose en la alternativa inmediata para evitar la paralización de la flota y garantizar el abastecimiento de materia prima a las plantas conserveras y de salado del distrito portuario.

Impacto en la Banquina y en la cadena de procesamiento

El viraje operativo hacia la anchoíta no solo responde a una necesidad del sector armador, sino que actúa como un amortiguador para el trabajo en tierra. La menor presencia de caballa redujo la dinámica inicial de procesamiento en los talleres y plantas locales, por lo que el redireccionamiento de los lances busca estabilizar el flujo de cajones en las banquinas Chica y Grande para mantener el nivel de ocupación en la estiba y en los procesos de elaboración.

Para los armadores costeros, la ventana de oportunidad con la anchoíta exige optimizar cada marea frente a una estructura de costos que no admite viajes con bodegas incompletas. En los próximos días, el volumen de descargas en las terminales locales determinará si la zafra de primavera logra compensar la pronunciada merma de la caballa y sostener la operatividad en el puerto de Mar del Plata de cara al cierre del último trimestre del año.

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