La concentración de descargas en la Patagonia profundiza la brecha logística con Mar del Plata
Según datos oficiales de la Subsecretaría de Pesca de la Nación, las estadísticas de captura exponen el fuerte peso de los puertos del sur en el movimiento de materia prima. Mientras Puerto Madryn lidera el volumen con más de 190.000 toneladas, los muelles marplatenses resienten el impacto de la migración de flota hacia el litoral patagónico.
El mapa operativo del sector pesquero argentino vuelve a dejar en evidencia una asimetría estructural en la distribución de las descargas. De acuerdo con los informes consolidados de coyuntura elaborados por la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura de la Nación, los registros acumulados hasta el tramo final del año ratifican que el grueso del volumen comercializable, empujado fuertemente por el langostino y el calamar Illex, continúa canalizándose hacia los puertos patagónicos, relegando el abastecimiento de materia prima fresca para el procesamiento en tierra en los muelles tradicionales del centro del país.
El predominio del litoral sur
A la cabeza de este fenómeno se ubica Puerto Madryn, que según las planillas oficiales de la autoridad pesquera nacional consolida su posición estratégica superando holgadamente las 190.000 toneladas de descargas acumuladas. A este ritmo se le suman los movimientos operativos de Puerto Deseado y el flujo constante de la flota artesanal y fresquera en Rawson, configurando un esquema donde los puertos de la región patagónica concentran cerca del 38% del total desembarcado a nivel nacional.
La ecuación económica detrás de esta concentración responde a una lógica de costos operativos y cercanía al caladero: para los buques congeladores y grandes fresqueros, descargar en los muelles del sur reduce drásticamente los tiempos de navegación, achica el consumo de combustible y acelera los ciclos de exportación, especialmente en plena temporada de marisco.
El impacto en la terminal marplatense
Del otro lado de la balanza, Mar del Plata experimenta las consecuencias de esta dinámica. Aunque la terminal local mantiene su perfil multipropósito y su histórico liderazgo en especies variadas y descargas de la flota costera de altura, las estadísticas de la Subsecretaría reflejan de manera directa la escasez de materia prima clave que absorben los puertos sureños.
Esta merma en la llegada fluida de pescado fresco no solo tensiona la rentabilidad de las empresas armadoras locales, sino que repercute de lleno en la actividad de las plantas de procesamiento en tierra y el empleo sectorial, abriendo una vez más el debate sobre la competitividad portuaria frente a la polarización que impone la logística patagónica.
