Rawson espera el inicio de su zafra de langostino

A una semana de terminar octubre, la flota amarilla y artesanal que operan desde Puerto Rawson siguen esperando que el recurso ingrese a aguas provinciales para dar inicio a la zafra del langostino. Algunos barcos hacen punta y salen a probar lances y quienes consiguieron ubicar alguna marca dispersa indican que los niveles de abundancia son por ahora escasos, pero el poco langostino encontrado es de muy buena talla y con optimas características de las unidades en cuando a firmeza exoesquelética.

El año pasado la temporada se inició de manera sostenida a mediados del mes de noviembre, varias semanas después de lo que ocurría en años anteriores, y las dudas están puestas en cuando al impacto que ha sufrido el recurso en su proceso migratorio por la sobrecarga de flota que tuvo en aguas nacionales.

Con todo, la estadística demuestra que año a año el nivel de capturas y desembarques han venido superando sus propios récords en Rawson. Los registros del Ministerio de Agroindustria de la Nación revelan que en el año 2012 se declararon desembarques de langostino por 15.768 toneladas en los muelles de la capital chubutense. En 2013 la flota artesanal y amarilla reportó descargas del crustáceo por 20.964 toneladas, mientras que en el año 2014 la cifra trepó a las 33.456 toneladas. Ese sostenido crecimiento de las capturas se continuó verificando en 2015, cuando los desembarques de Pleoticus muelleri treparon a 38.204 toneladas, y el año pasado se marcó el récord con 47.686 toneladas.

La semana pasada estuvieron en Chubut investigadores del INIDEP, quienes expusieron sobre el estado general del recurso, y el director de Pesquerías Pelágicas y Ambiente Marino del Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero, Marcelo Pájaro, ratificó que el “estrés” del langostino no guarda relación con la cantidad de barcos y permisos de pesca, sosteniendo que los factores determinantes son cuestiones “ambientales del ecosistema”.

En declaraciones a la prensa local, Pájaro clarificó que “la situación de que el langostino se mantenga, baje o suba, dependerá de la situación ambiental, no de la cantidad de barcos”. El científico del INIDEP transparentó que la cantidad de barcos o permisos de pesca “no tiene incidencia, porque el recurso no solo sigue respondiendo, sino que ha aumentado”, precisó.

Obtenido de revistapuerto.com.ar

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