Exportaciones pesqueras en el siglo XXI: preponderancia del langostino y precios promedios en alza

El Observatorio de Problemáticas Pesqueras publicó un análisis con la evolución de las exportaciones del sector en lo que va del nuevo siglo. El marisco cuadriplicó su participación en las ventas al exterior en doce años.

  • Revista Puerto - Exportaciones del complejo 2001-2018 - 04
  • Revista Puerto - Relacion entre el valor de las exportaciones pesqueras y las toneladas - 03
  • Revista Puerto - Exportaciones totales argentinas entre 2001 y 2018 - 02
Gentileza Observatorio de Problemáticas Pesqueras
Desde el Observatorio de Problemáticas Pesqueras (OPP) divulgaron un informe con la evolución de las exportaciones pesqueras en el período 2001-2018 donde quedó en evidencia el salto tanto en volúmenes como en la generación de divisas a partir de la sobreabundancia de langostino patagónico.

El estudio, elaborado por Diego Solimeno, profesor de geografía, docente universitario e integrante del OPP, expone que la evolución del complejo exportador pesquero se mantuvo relativamente estable en los primeros cinco años del período analizado.

El valor total exportado que ronda entre los 700 y 800 millones de dólares, y en cuanto a la participación por especies la situación fue variable, el protagonismo se compartió entre el calamar, el langostino y la merluza.

“A partir del 2006 las exportaciones  pesqueras comienzan a mostrar un alza sostenida pasando de 1.200 millones de dólares a 2.148 millones en el año 2018, cifra récord para el sector”, distingue el autor en tanto cobra protagonismo el marisco patagónico en volumen como en divisas.

En 2006 las exportaciones de la especie representaron aproximadamente 370 millones de dólares y en 2018 esta cifra ascendió a 1.300 millones de dólares. Este aumento meteórico produjo que la participación de la especie pase de representar un cuarto del total a un poco más del 60%.

Solimeno también abordó la relación entre el valor de las exportaciones  y el tonelaje exportado. En los primeros años del período analizado el precio promedio de la tonelada exportada por la pesca nacional se mantuvo estable a partir de una distribución equilibrada en la participación de las tres principales especies en el volumen total.

La situación cambió luego del 2008 cuando comienza a crecer la participación del langostino y su elevada cotización. “La mayor participación del langostino ha permitido que el precio promedio de las exportaciones pesqueras argentinas se incremente de manera sostenida en los últimos trece años,  pasando de aproximadamente 1.500 U$S/tn a los 4.500 US$/tn en los últimos años”, refleja el documento.

Un proceso inverso al langostino evidencia la merluza. Luego de la crisis del caladero en 2001 la especie no ha recuperado su participación y las toneladas exportadas han presentado leves fluctuaciones pero con una clara tendencia a la baja a partir de 2009.

“La concentración del esfuerzo pesquero en el langostino resulta riesgosa principalmente ante posibles cambios en el stock pesquero o en el comportamiento del mercado internacional”, advierte el investigador de la Universidad Nacional de Mar del Plata.

En ese sentido, Solimeno considera que es necesario pensar incentivos que permitan una rentabilidad al menor costo social posible para revertir los cambios producidos en el mercado de la fuerza de trabajo y en las ciudades puerto no beneficiadas con la fiebre del langostino donde el empleo escasea.

En cuanto a la participación de la pesca en el total exportado por Argentina durante el período analizado, los números marcan una situación contracíclica. Con el boom de las commodities agrícolas los números de la pesca se mantuvieron amesetados y las ventas del sector representaron apenas el 1% del total.

“A partir del año 2011 el valor de las exportaciones argentinas comienza a descender marcadamente cuando, por el contrario, el complejo pesquero transita su “boom del langostino” y la porción pasó a ser el 3% de la torta.

Como balance, Solimeno destaca que la actividad pesquera marítima atraviesa, al menos desde lo macroeconómico, por una bonanza histórica. En paralelo el autor reconoce que dicho proceso se contrapone con la creciente aparición de conflictividad social a partir de la reducción de descargas de merluza en Mar del Plata.

Ver nota original: www.revistapuerto.com.ar

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