El gremio de capitanes anticipa el amarre total de la flota argentina Nota publicada hoy en el diario español FARO de VIGO, por Lara Graña; da cuenta de la cuarentena obligatoria establecida por el Gobierno Nacional para los mayores de 60 años, y en como afecta el coronavirus a la industria pesquera. Así refleja la postura asumida por el Secretario General Jorge Frías, que al respeto sostiene “Eso implícitamente conlleva a no poder reemplazar tripulaciones, para capitanes, marineros o personal de máquinas”; la mayoría de estos mandos superan ese límite de edad. Asimismo, agrega el líder de este gremio, “la mayoría de las tripulaciones ya no quiere salir, quiere estar con su familia

Argentina no lo ha puesto fácil últimamente a las pesqueras de capital gallego que operan en su territorio. Trabas a la exportación, cepo cambiario, tasas locales… Las nuevas restricciones al mercado exterior -la pesca se vende fuera del país, entregado a las carnes- hundieron la recaudación de divisas, por eso la Casa Rosada dio marcha atrás. Por eso parecía que se avecinaba un año mejor. Hasta que llegó el coronavirus. “Indefectiblemente los barcos acabarán amarrando”, anticipa el secretario general de la Asociación de Capitanes, Pilotos y Patrones de Pesca (el principal colectivo gremial en esta actividad), Jorge Frías.

Cerca de 70 buques de capital gallego operan en el país, el corazón de un caladero, el del Cono Sur, que es el más relevante para la industria de transformación de proteína marina en Galicia. Una de las principales armadoras del país, Grupo Astillero Contessi, ya ha dado esta orden. “Incluso haciéndolos navegar en lastre, vacíos”. Con anterioridad había sido la también local Conarpesa la que había optado por amarrar su flota tangonera: a más langostino y con poco consumo, los precios se hunden.

El coronavirus está detrás. No solo por el descenso en el consumo y los problemas para exportar a principales mercados -China, la propia España-, sino porque inundar el mercado de productos restaría valor a éstos. Y, en última instancia, porque los pesqueros ya no pueden llevar a bordo tripulación de más de 60 años. Lo ordenó el Ejecutivo de Alberto Fernández, con vigencia hasta al menos hasta el 31 de marzo, agrega Frías. “Eso implícitamente conlleva a no poder reemplazar tripulaciones, para capitanes, marineros o personal de máquinas”; la mayoría de estos mandos superan ese límite de edad. Asimismo, agrega el líder de este gremio, “la mayoría de las tripulaciones ya no quiere salir, quiere estar con sus familias”.

A juicio de este colectivo “no falta mucho” para que los sindicatos de estibadores o operarios de fábrica precipiten el amarre total de los pesqueros, desde Mar del Plata a Puerto Deseado. El mandato de Buenos Aires ha sido de momento poco específico en cuanto a la actividad pesquera, con órdenes de mantener distancias y extremar las medidas de higiene. “Pero es imposible establecer una cuarentena a bordo”, zanja. El propio Frías está confinado en casa desde la pasada semana, con su familia.

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