Las decisiones del Consejo Federal Pesquero redefinen la operativa en alta mar y el trabajo en puerto
Las medidas dispuestas esta semana marcan el rumbo inmediato para la flota pesquera. Con cierres de zonas de captura, reordenamiento de cuotas y ajustes para especies clave, las resoluciones aceleran el regreso de buques y la reorganización de las tareas en muelle y tierra.
La reciente publicación del Acta N° 24/2026 del Consejo Federal Pesquero dejó definiciones centrales para la actividad pesquera nacional y su impacto directo en Mar del Plata. El punto más relevante es el cierre paulatino de la zafra de langostino en aguas nacionales, impulsado por los informes del INIDEP que registraron un incremento en la captura incidental de merluza y una baja en los rendimientos. Esta decisión obliga a las flotas fresquera y congeladora a iniciar las maniobras de repliegue hacia sus puertos base para realizar las últimas descargas de la temporada.
Al mismo tiempo, el organismo avanzó en el tratamiento de solicitudes de devolución y reasignación de la Cuota Individual Transferible de Captura. Este mecanismo administrativo evita la subejecución de los volúmenes autorizados y permite redistribuir los saldos entre los armadores con capacidad operativa para este tramo final del año. Con la temporada de calamar ya concluida y el langostino en fase de cierre, el foco regulatorio vuelve a la fiscalización de la merluza hubbsi, lo que implica una reorientación progresiva de los barcos fresqueros marplatenses a sus pesquerías tradicionales y un mayor movimiento para las plantas de procesamiento locales.
Por último, el acta fijó pautas técnicas y normativas de cara a la próxima temporada de centolla, garantizando previsibilidad a la flota especializada. De este modo, la autoridad de aplicación consolida la transición operativa entre pesquerías, marcando el ritmo de la actividad marítima y portuaria para los próximos meses.
