Conxemar 2026 marca el pulso de los negocios globales para la pesca argentina
La cita anual en Vigo volvió a convocar a los decisores clave del sector pesquero internacional. Exportadores, armadores y gerentes comerciales de Mar del Plata y la Patagonia llegaron a la feria para sondear las tendencias de precios, la demanda europea y la competencia asiática de cara al cierre del año.
Conxemar no es solo una feria de exposición, sino el epicentro donde se define buena parte de la estrategia comercial de la pesca argentina hacia el hemisferio norte. En su edición actual, que transcurre en el Instituto Ferial de Vigo, el perfil de los asistentes ratificó la importancia estratégica del evento.
La comitiva nacional cuenta con una presencia institucional y empresaria de primer nivel, incluyendo al subsecretario de pesca Juan Antonio Cazorla, la representación diplomática de la Cónsul argentina en Vigo, autoridades pesqueras de España y referentes del sector privado que movilizan la actividad, como Antonio Solimeno, Eduardo Boleto, Javier Pico y Antonio Baldino, entre otros.
Más allá de la presencia institucional, el grueso de la delegación nacional está compuesto por el núcleo duro del sector productivo y exportador, enfrascado en una intensa agenda de reuniones. Los armadores y dueños de empresas pesqueras con base en Mar del Plata, Puerto Madryn y Ushuaia participan activamente para monitorear la estructura de costos y la oferta de bodega.
Por su parte, los gerentes comerciales y brokers internacionales despliegan su labor con los números finos de la zafra de langostino y calamar, buscando cerrar contratos con las grandes cadenas de distribución y supermercados de Europa, el principal destino comprador en la feria. A ellos se suman los representantes de plantas de proceso, enfocados en la logística de valor agregado y en las exigencias de trazabilidad que demanda el mercado europeo, junto con proveedores de servicios y tecnología que aprovechan la vidriera para ofrecer soluciones a la flota.
En los stands y durante los encuentros reservados, el análisis y las tratativas giran en torno a ejes centrales para el negocio exportador argentino. Por un lado, la expectativa por las cotizaciones y los valores de colocación del langostino en el Viejo Continente se debate en un contexto de fuerte competencia con Ecuador y la acuicultura asiática. Por otro lado, el monitoreo constante de las barreras arancelarias y no arancelarias de la Unión Europea obliga a ajustar los números frente a los costos internos del país.
Finalmente, la búsqueda de nuevos nichos de mercado se consolida como una prioridad para diversificar destinos y encontrar oportunidades comerciales para el variado costero y otras especies de alta valía.
