El STIA anticipó un paro total en Chubut ante la escalada del conflicto con Conarpesa
El sindicato de la alimentación denunció liquidaciones fuera de convenio y excesos en el pesaje de cajones en la flota fresquera. Desde la conducción de la empresa rechazaron las acusaciones y ratificaron el esquema de remuneración, elevando la tensión previa a la zafra provincial.
El clima laboral en las plantas de procesamiento de la Patagonia entró en una etapa de alta tensión tras la advertencia del Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Alimentación (STIA) de convocar a un paro total de actividades en Chubut. La medida, que amenaza con paralizar los establecimientos industriales de Puerto Madryn, Rawson y Comodoro Rivadavia, se da en el marco de una serie de denuncias presentadas por el gremio contra el grupo armador Conarpesa por presuntos incumplimientos al convenio colectivo de trabajo.
El eje del reclamo sindical conducido por Luis Núñez radica en las modalidades de liquidación salarial sobre las capturas de langostino desembarcadas por los buques fresqueros. Desde el STIA sostienen que se aplicaron pagos «por cajón» en lugar de los parámetros fijados por la convención colectiva de la actividad, al tiempo que denunciaron ante la Secretaría de Pesca provincial que los envases utilizados superarían el tonelaje de kilos permitido por la legislación pesquera vigente, generando diferencias salariales en perjuicio del personal de planta.
La respuesta de la empresa y la pulseada legal
Frente a la solicitud del gremio para que el Estado provincial intervenga y aplique sanciones administrativas o la suspensión de permisos operativos, el presidente de Conarpesa, Fernando Álvarez Castellano, cruzó los planteos sindicales y ratificó el esquema de remuneraciones de la firma. El empresario desestimó el reclamo al calificarlo como una presión mediática, argumentando que las liquidaciones respetan las normas laborales y atribuyendo la embestida gremial a un intento de desviar la atención sobre causas judiciales en trámite entre las partes.
La profundización del diferendo entre una de las principales empresas exportadoras de langostino y la representación sindical de la alimentación reabre un escenario de incertidumbre a semanas del inicio formal de la temporada de pesca en aguas jurisdiccionales de Chubut. El conflicto trasciende la disputa puntual de firma y expone la discusión de fondo en el litoral patagónico respecto a la fiscalización de las descargas en muelle, la transparencia en la liquidación de la materia prima y el impacto de los costos fijos sobre la rentabilidad de las plantas procesadoras en tierra.
