Acuerdo por el practicaje: el Gobierno suspende el Decreto 690 y la operatoria vuelve a la normalidad
Tras un freno en las vías navegables que afectó a más de 150 buques, las entidades del sector y las autoridades nacionales firmaron un entendimiento. El pacto incluye una baja del 20% en los honorarios y la creación de una mesa técnica para revisar la normativa.
La tensión operativa que paralizó la logística portuaria durante los últimos días llegó a un punto de entendimiento. Tras intensas gestiones de último momento, se logró destrabar el conflicto generado por la desregulación del servicio de practicaje y pilotaje, permitiendo la reactivación gradual del tráfico marítimo en los ríos y accesos a las terminales del país.
La resolución no se gestó en los despachos del Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado, impulsora original del polémico Decreto 690/2026, sino en la sede del Ministerio de Seguridad de la Nación. Ante el impacto inminente sobre el comercio exterior, la cartera de Seguridad, con la participación activa de la Prefectura Naval Argentina (PNA), asumió la conducción de las negociaciones para acercar a las partes y evitar un perjuicio mayor al sector productivo.
Los puntos clave del entendimiento
Del encuentro participaron representantes del área de Seguridad, la conducción de la Prefectura, delegados de las cooperativas y entidades de practicaje del país, y referentes de las agencias marítimas. El consenso técnico-operativo se tradujo en tres compromisos centrales:
- Suspensión de los efectos del Decreto 690: Se acordó elevar al Poder Ejecutivo la propuesta para congelar la vigencia del marco desregulador y retornar transitoriamente al régimen anterior.
- Reducción de tarifas: Las entidades de practicaje aceptaron una rebaja del 20% en sus honorarios, atendiendo al reclamo de reducción de costos logísticos planteado por el sector armador y agroexportador.
- Mesa de trabajo intersectorial: Se constituirá un espacio de diálogo permanente con la participación del Estado, la autoridad marítima, profesionales de la baquía y representantes del comercio marítimo para elaborar una propuesta consensuada de modernización del servicio.
La pragmática de la seguridad sobre la teoría
El desenlace del conflicto dejó al descubierto la brecha entre la planificación teórica de las reformas económicas y la compleja realidad de la navegación nacional. Con más de un centenar y medio de embarcaciones demoradas y pérdidas millonarias en dólares acumuladas en concepto de costos operativos, la urgencia por garantizar la seguridad en las maniobras y la previsibilidad en las escalas terminó imponiéndose.
Con la normalización del servicio de baquía y pilotaje, la actividad en las terminales vuelve a tomar su ritmo habitual, mientras el debate de fondo sobre la matriz de costos y la modernización reglamentaria se traslada a la nueva mesa técnica.
