Mirada científica sobre la anchoíta

os stocks de la especie presentaron contrastes en la última primavera: rendimiento mínimo del bonaerense y crecimiento del patagónico. Proyección 2020.

Viernes, 29/05/2020 | Pesquerías


El efecto Covid-19 generó en el mercado una revalorización de la conserva como producto de consumo. El dato señala que se acentuó la demanda del enlatado en los primeros meses del año, en coincidencia con el confinamiento.

El creciente nivel de aislamiento social junto a la posibilidad de acceder a un alimento no perecedero y rico en nutrientes fueron dos de las variables que cruzaron la elección en las góndolas. La anchoíta es una de las especies elegidas.

Sin embargo, la posibilidad de que la industria local se acople a esa tendencia es limitada por la falta de stock. La materia prima para elaborar es escasa debido a una temporada 2019 con bajos rendimientos. El año pasado apenas se desembarcaron 6.101 toneladas de la Engraulis, con una caída interanual del 30 por ciento.

Evolución de los desembarques de anchoíta. Fuente: Inidep.

Para entender parte de lo ocurrido y proyectar algunas variables de cara a la zafra 2020 vale un repaso por el informe técnico del Inidep “Anchoíta Argentina: Resultados de la Temporada de Pesca 2019 y Estimación de Algunos Parámetros Biológicos Pesqueros de Interés”.

El trabajo, al que accedió Pescare.com.ar, subraya que los rendimientos de la anchoíta bonaerense alcanzaron valores mínimos históricos: apenas unas dos mil toneladas. Sin embargo, los correspondientes al efectivo patagónico fueron los mayores desde 2011, con algo más de cuatro mil toneladas.

La actividad pesquera se desarrolló principalmente en la primavera; y se concentró en aguas cercanas a Necochea, en la zona sur de “El Rincón” y en el área adyacente al límite norte del Área de Veda Permanente de Juveniles de Merluza (42º S).

Capturas en toneladas por flota durante 2019. Fuente: Inidep.

Zonas de captura

Las capturas de anchoíta bonaerense se efectuaron mayoritariamente en dos áreas: una cercana a Necochea y la otra en la zona sur de “El Rincón”. En la primera, por su proximidad a la costa, operaron barcos de las flotas de rada y costera. En la segunda, en tanto, barcos costeros y fresqueros de altura.

De la zafra participaron 22 embarcaciones, casi la mitad de las que habían sido en 2018. Este año, quizá la baja de precios que atraviesa el langostino motive que sean algunas más. Por ahora, son conjeturas. Las repuestas llegarán en los próximos meses.

Tamaño de ejemplares

Hay un dato que inquieta: “Desde hace varios años los pescadores no hallan ejemplares de gran tamaño (mayores a 150 mm) en la cantidad que solían hacerlo”, reconocen los investigadores David Garciarena, Paula Orlando y Claudio Buratti en el informe.

En otro de los párrafos, agregan: “El 90 por ciento de la anchoíta bonaerense analizada (2019) estuvo conformada por individuos adultos (mayores a 100 mm de longitud total); sin embargo, el 34 por ciento fue inferior a 120 mm. De igual modo, los más jóvenes (grupos etarios 0 y 1) representaron una alta proporción, de algo más de 38 por ciento”.

Impacto en el empleo

Más allá de las cuestiones técnicas, la importancia de la anchoíta excede el aspecto meramente económico, y adquiere una sustancial relevancia en lo social. Basta con mencionar que es la principal materia prima de la industria conservera de Mar del Plata, que actualmente engloba a cinco establecimientos.

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